Muchas veces enfrentamos situaciones donde nos buscamos explicaciones acerca de cómo invertimos nuestro tiempo diario.
En innumerables ocasiones me han enfrentado consultores de ventas argumentando que no tienen tiempo para prospectar por las extensas labores administrativas.
En otras ocasiones me han dicho que no existe tiempo para el seguimiento de los prospectos por otras tareas, en fin, muchas argumentaciones que al final resultan en excusas que evitan llegar al objetivo.
